domingo 13 de julio de 2008

Tirititrán tran tran.

No se si ha sido cosa de los dioses del Walhalla o de los demonios veraniegos, pero la cosa ha estado bastante fea. El otorrino me ha dicho que el derecho va mejorando, pero que el izquierdo si no se recupera bien lo puedo perder. Ya le he dicho yo que por eso no se preocupe, que me lo ato con una cuerda por si acaso. Que no es plan de perder un oído así como así, que la gente luego se encuentra cosas por la calle y no devuelve nada.
Como el asunto aún no pinta bien lo mismo esta bitácora pasa de ser sonora a ser visual por una temporada. Que la acritud y poca amigabilidad de los sordos de la que habla Almazán he comprobado que es cierta. Así que mejor no forzar en intentar oír cosas que lo mismo me cabreo más. Aunque como lo que suele sonar aquí pertenece más a la época del mono que del estéreo, tampoco sería gran problema oír solo por una oreja, sea o no la de Van Gogh.

La penitencia que me propone Antonio (que aprovecha la mínima para hacer un mitín, cosa que no está mal) más que penitencia es una bendición (exceptuando a Wagner, eso si), además gracias a su comentario y alguna situación "anagrámica" que he pasado estos días se está fraguando una bitácora que lo mismo jubila a esta. Ya se verá.

Como dice Selma no os he podido oír, pero os he leído cuando los dolores y el cabreo me lo han permitido. Hasta he dejado por ahí algún comentario que más que producto de la razón ha sido efecto de la medicación. A parte de los consabidos antibióticos que me han destrozado el estómago y las oportunas gotas que me han obstruido más los oídos, me recetaron ácido no-se-que-no-se-cual. Tengo mis dudas a cerca del tipo de ácido que me he metido p'al body. Eso si, los elefantes de colorines (véase foto) con los que me cruzaba por el pasillo eran la mar de simpáticos.


Lo que más me fastidiaría de esto es que me recuperase en los cuatro días que me quedan de vacaciones y volver al trabajo como que no ha pasado nada, después de haber tirado por tierra quince días de vacaciones. ¡Hay que ser tonto!
Y todo esto sin haber visto una piscina o el mar ni de lejos, o sin bañarme en el Pisuerga como dice Fritus. Que no se si lo dice de coña, pero que conste que en el Pisorica tenemos playa. Quedó documento fotográfico de ello en una entrada que escribí en la que se ve a un tierno e inocente Adanerito en la previa de una zambullida en las entonces limpias aguas del Pisuerga.

Como acompañamiento musical os dejo a Vicente Soto "Sordera" (no hay nada mejor que reírse de los males propios) cantando por Alegrías, como solo él sabe hacerlo, a Rafael Alberti. Un temazo interpretado por el jerezano con una maestría absoluta.

14 comentarios:

Freia dijo...

¡Caray señor Conde, que la cosa es seria!
Cuando Freia le lanzó la maldición beethoveniana por lo de Ricardito, le aseguro que era de mentirijillas.
A ver si se le ha quedado algún anagrama atascado en la trompa de Eustaquio...
Cuídate

RGAlmazán dijo...

Oiga, y lo del ácido lo paga la seguridad social. ¡Vaya chollo!
Le recuerdo la necesidad imperiosa de que se recupere. No es posible que nuestro adalid musical elija la música al tacto.
Y sí, el Pisuerga tiene playa que yo me he bañado allí.

No me haga decírselo, que luego se me crece. Cúrese, es una orden, que la blogocosa le echa de menos.
Salud y República

Selma dijo...

Y esperemos que lo poco o mucho que hayas leído te haya puesto de buen humor ¿O no?
Los elefantitos son encantadores con o sín trompas ( de Eustaquio...)
Y te digo lo mismo que Freia y Rafa, cuídate, cúrate y ánimos, suerte que leer puedes, no todo está perdido...

Un beso.

Mega dijo...

No abuses de ácidos, que luego ves elefantes de colorines a pares, jeje

Mejórate (y descansa).
Un abrazo

Manuel Ortiz dijo...

Cuando me hablaste de tu enfermedad no pensé que sería nada importante. Y quisiera seguir pensando que no lo es. No entraré hoy en chistes fáciles, que no estoy muy inspirado. Pero ya sabes que te deseo sinceramente que te repongas cuanto antes.

De todas formas, si te pasas por mi blog ten cuidado: a lo mejor te cortan las dos orejas.

Antonio Rodriguez dijo...

Pues si con mi penitencia no ha mejorado, la cosa debe ser seria.
Espero no ser yo el causante de que Vd. cambie la trayectoria de su blog y no me quite el monopolio de la fotografía, porque Vd, puede hacerlo mejor pero yo de música poquito.
Reitero cuídese, mejórese y continúe pronto ilustrándonos con sus gustos musicales.
Salud, República y Socialismo.

fritus dijo...

Angel...cuidate mucho.Espero sinceramente que te mejores... Haz caso al médico y administrate los pharmacos y si sigues viendo elefantes avisa que bajo a comprar yo de lo mismo a la farmacia o me saco un sobresueldo revendiendolo en la puerta del amnesia.

Un abrazo muy fuerte

De del alter Wagner de radiocassette al flamenquito eso es eclecticismo y lo demás son tonterías sí señor

Adanero dijo...

Freia. Para ser de mentirijillas hay que ver que bien lo disimula usted. No se tome a broma los anagramas, estoy en vías de usarlos como arma arrojadiza contra la horda wagneriana con la que nos amenaza desde su bitácora.

Un abrazo.

Almazán. Lo del ácido si va por cuenta de la seguridad social, si le interesa y no le hacen a receta hable conmigo que conozco a uno de mi barrio que le puede hacer un buen precio.
Más que necesidad imperiosa lo de superar esto es una necesidad vital, no sabe usted como le cambia todo a uno cuando está casi sordo. Es como vivir en otro mundo.
Me alegro de que se haya bañado en la playa del Pisuerga, con su fina arena, sus aguas cristalinas, sus cocoteros, sus mulatonas sirviéndole una copa y poniéndole bronceador... ¡Ah, no! Eso es en otro sitio. Me lié.

Un saludo.

Selma. Leeros siempre me agrada, me pone de buen humor y me aporta muchas cosas. Si no fuera así no lo haría.
No sabes hasta que punto son majetes los elefantitos. Ya estamos haciendo planes para irnos juntos de vacaciones cuando vuelva a tenerlas. Lo mismo nos vamos a La Provenza a La Camarga o vete tú a saber donde.

Un beso.

Mega. No abuso de los ácidos, son ellos los que abusan de mi. Elefantitos de colores, ácidos que se revelan... fíjate, da para hacer un mega micro.

Un abrazo.

Ortiz. No se corte, haga chistes fáciles o difíciles. Que no falte el humor que es una terapia bestial para cualquier tipo de mal.
Si me tuvieran que cortar las dos orejas preferiría que lo hiciese un profesional a que lo haga un suicida. Así que no le daré el gustazo a José Tomás, que lo mismo se entusiasma y quiere cortar las dos orejas y el rabo. Ya ve, un chiste fácil (y bastante soez).

Un saludo.

Antonio. No se lleve mal trago que no le quito el monopolio de la fotografía. Ese negociado es suyo. También tiene narices que usted con su trayectoria venga ahora reclamando un monopolio. ¡La izquierda real con ideología confusa! ¡Dónde vamos a llegar!

Un saludo monopolizado.

Fritus. Ya te veo yo bajando a la farmacia, pero para comprar leche en polvo, saca-mocos, jarabes, pomadas, chupetes, sonajeros y demás ajuar para la nena.
Ya ves, un triple mortal con tirabuzón y vamos de los oldies al flamenco pasando por la clásica sin despeinaros. Esa es la grandeza de la música, su variedad nos sirve para cualquier momento y no hay una sola situación de la vida que no podamos acompañarla de una buena música.

Un saludo.

Fasolt dijo...

No se preocupe el señor que de las hordas wagnerianas me encargo yo a no mucho tardar...

Adanero dijo...

Fasolt. ¡Caramba! El señor Parxet i Torelló visitando esta casa. Ni se le ocurra decírselo a la señora, aquí viene gente de muy mal vivir y ella no aprobará que usted se relacione con semejante calaña.
Si necesita una ayuda en lo de las hordas wagnerianas no dude en pedirla, se hará lo que se pueda.

Un saludo y bienvenido.

Anónimo dijo...

Nada guapo a mejorarte

Adanero dijo...

Qué ilusión. Un anónimo en mi casa.
Pues nada don/doña anónimo/a, que muchas gracias.

__MARÍA__ dijo...

De dolores mejor ni hablamos...pero que la risa mejora todo es algo indiscutible.
Espero que te hayas puesto bien ya que llego tarde para desearte mejoría.
¡Ah! se me olvidaba, los tartaterrestres no existen, jeje.

Besos

Adanero dijo...

María. Ya, claro. Y ahora también me dirás que no existen los Reyes Magos.

La risa es sin duda el mejor remedio para muchos males, y si sabemos reírnos de nosotros mismos, mejor que mejor.

Un beso.