Hola Alberto:
Felicidades. Hoy cumples ya dos años. Como pasa el tiempo. Parece que fue ayer mismo cuando sonó el teléfono y me avisaron de que había sido padre por segunda vez. Otro nene. Tu padre estaba loco por tener una niña, se hubiera llamado Cecilia.
Hoy no podré estar a tu lado. Tampoco lo estuve el día que naciste. Esa llamada de teléfono es lo único que tengo de ese día tan especial. Y de los días siguientes. Pasaron un par de semanas hasta que pude verte, y fueron unos pocos minutos. Tan pequeño, tan frágil, tan indefenso.
Se que en estos dos años apenas me has visto. Apenas te he visto. No pasan de cuatro días los que he podido estar a tu lado y solamente unas pocas horas cada vez. Pero han sido para mi como una eternidad. En estas breves ocasiones te he visto reír, te he visto llorar, te he visto jugar, te he visto dormir. Me has llamado papá. Te he oído decir papá. Todas esas pequeñas cosas que un padre quiere ver hacer a su hijo. Cosas que pueden parecer insignificantes, pero son por esos pequeños detalles por los que podemos decir que estamos orgullosos de ver crece a nuestros hijos.
Ya ves como son las cosas. Lo que vale para tu hermano no vale para ti. Lo que vale para un juez no vale para otro. No se el tiempo que pasará hasta que podamos ser de verdad un padre y un hijo. Esto es difícil. Que si un expediente traspapelado en un juzgado, que si no entró dentro del plazo, que si no procede. ¿No procede? Si, por lo visto las leyes (eso que sirve para ayudar a los ciudadanos) pueden decidir si uno puede ser (ejercer) padre o no. Te podría decir que cuando seas mayor te lo explicaré, pero sería mentirte. No le encuentro una explicación lógica a todo esto y no se de nadie que me la pueda dar a parte del no procede sin más.
Cuando todo esto se solucione me tendré que conformar, al igual que con Alejandro, con eso que llaman régimen de visitas. Ya sabes, un fin de semana cada quince días. Por lo visto hay una ley que nos obliga a ser padres a tiempo parcial haciéndonos pasar por la humillación de las "visitas". No entienden que un padre o una madre no quieren visitar a sus hijos, quiere vivir y convivir con ellos. Es mucho lo que nos perdemos de vosotros. No os vemos crecer, no estamos a vuestro lado cuando estáis enfermos, nos perdemos el día a día con vosotros. En resumen, nos perdemos lo más importante de vuestras vidas y quizás también de las nuestras.
Todos los padres hacen proyectos para sus hijos. Será esto, será lo otro. Queremos que nuestros hijos sean lo que nosotros no hemos logrado ser, queremos que nuestros fracasos los arregléis vosotros. Otra estupidez más de los mayores. Yo no pido que de mayor seas abogado, médico, albañil o camionero. Con el tiempo comprenderás que eso no es lo más importante. Solo os pido a ti y a tu hermano que seáis dos cosas: felices y libres. Tal vez sean dos cosas difíciles de conseguir, pero la meta más importante para una persona debe de ser la felicidad y la libertad.
No te aburro más, se que aún eres muy pequeño para que te suelte estos rollos. Además lo mío no es escribir. Seguramente esta carta, que está escrita más con el corazón que con la cabeza, resulte solo un montón de frases inconexas y con poco sentido. Cosas de los mayores. No crezcas nunca, se siempre un niño. No te conviertas en un estúpido adulto, solo hacemos que complicarnos la vida y hacer difíciles las cosas.
Un beso muy fuerte.
Papá.
Felicidades. Hoy cumples ya dos años. Como pasa el tiempo. Parece que fue ayer mismo cuando sonó el teléfono y me avisaron de que había sido padre por segunda vez. Otro nene. Tu padre estaba loco por tener una niña, se hubiera llamado Cecilia.
Hoy no podré estar a tu lado. Tampoco lo estuve el día que naciste. Esa llamada de teléfono es lo único que tengo de ese día tan especial. Y de los días siguientes. Pasaron un par de semanas hasta que pude verte, y fueron unos pocos minutos. Tan pequeño, tan frágil, tan indefenso.
Se que en estos dos años apenas me has visto. Apenas te he visto. No pasan de cuatro días los que he podido estar a tu lado y solamente unas pocas horas cada vez. Pero han sido para mi como una eternidad. En estas breves ocasiones te he visto reír, te he visto llorar, te he visto jugar, te he visto dormir. Me has llamado papá. Te he oído decir papá. Todas esas pequeñas cosas que un padre quiere ver hacer a su hijo. Cosas que pueden parecer insignificantes, pero son por esos pequeños detalles por los que podemos decir que estamos orgullosos de ver crece a nuestros hijos.
Ya ves como son las cosas. Lo que vale para tu hermano no vale para ti. Lo que vale para un juez no vale para otro. No se el tiempo que pasará hasta que podamos ser de verdad un padre y un hijo. Esto es difícil. Que si un expediente traspapelado en un juzgado, que si no entró dentro del plazo, que si no procede. ¿No procede? Si, por lo visto las leyes (eso que sirve para ayudar a los ciudadanos) pueden decidir si uno puede ser (ejercer) padre o no. Te podría decir que cuando seas mayor te lo explicaré, pero sería mentirte. No le encuentro una explicación lógica a todo esto y no se de nadie que me la pueda dar a parte del no procede sin más.
Cuando todo esto se solucione me tendré que conformar, al igual que con Alejandro, con eso que llaman régimen de visitas. Ya sabes, un fin de semana cada quince días. Por lo visto hay una ley que nos obliga a ser padres a tiempo parcial haciéndonos pasar por la humillación de las "visitas". No entienden que un padre o una madre no quieren visitar a sus hijos, quiere vivir y convivir con ellos. Es mucho lo que nos perdemos de vosotros. No os vemos crecer, no estamos a vuestro lado cuando estáis enfermos, nos perdemos el día a día con vosotros. En resumen, nos perdemos lo más importante de vuestras vidas y quizás también de las nuestras.
Todos los padres hacen proyectos para sus hijos. Será esto, será lo otro. Queremos que nuestros hijos sean lo que nosotros no hemos logrado ser, queremos que nuestros fracasos los arregléis vosotros. Otra estupidez más de los mayores. Yo no pido que de mayor seas abogado, médico, albañil o camionero. Con el tiempo comprenderás que eso no es lo más importante. Solo os pido a ti y a tu hermano que seáis dos cosas: felices y libres. Tal vez sean dos cosas difíciles de conseguir, pero la meta más importante para una persona debe de ser la felicidad y la libertad.
No te aburro más, se que aún eres muy pequeño para que te suelte estos rollos. Además lo mío no es escribir. Seguramente esta carta, que está escrita más con el corazón que con la cabeza, resulte solo un montón de frases inconexas y con poco sentido. Cosas de los mayores. No crezcas nunca, se siempre un niño. No te conviertas en un estúpido adulto, solo hacemos que complicarnos la vida y hacer difíciles las cosas.
Un beso muy fuerte.
Papá.
Joan Manuel Serrat - Aquellas pequeñas cosas (letras, paroles, lyrics)
© Zafiro/Novola 1971
...Como un ladrón, te acechan detrás de la puerta.
Te tienen tan a su merced como hojas muertas
que el viento arrastra allá o aquí,
que te sonríen tristes y
nos hacen que lloremos cuando nadie nos ve.
que el viento arrastra allá o aquí,
que te sonríen tristes y
nos hacen que lloremos cuando nadie nos ve.

Para saber más:
Acipama
Esta carta la podrían escribir miles de padres y madres. Pero hoy me tocaba a mí.





18 comentarios:
Cuanto amor y amargura. Ha de ser durísima esta situción. Me he quedado emocionada, entiendo que la custodia ha de ser compartida, ya ha pasado o deberia haber pasado el tiempo de la dependencia economica de las mujeres, de todas formas aún hoy es complicado conciliar el derecho inalienable de hombres y mujeres, a amarse, trabajar y formar una família. Un saludo.
Joder, Adonis, ayer me hiciste reir en la terapia literaria dominical y hoy se me caen las lágrimas a borbotones. Menuda epístola le has regalado al yogurín.
Te entiendo, que lo sepas, a pesar de que mi situación no tiene nada que ver. Supongo que cada caso es diferente, pero a veces me cuesta comprender por qué las relaciones llegan a esos extremos. Tengo dos hijas y cada una es de un padre. No sé cuándo caducará la segunda relación, pero espero que sea como la caducidad de la primera. Nunca he querido nada, ni he pedido nada. Me fuí con mi ropa, mis libros, mis discos y sabiendo el dolor que causaba al hacerlo. Siempre ha sido todo compartido, y Paula, mi hija mayor, (11 añazos), es feliz -a pesar de las putadas que esto le suele ocasionar a unA niña/o, claro-, porque sabe que entre su padre y yo existe el mayor de los respetos, y sobre todo una amistad enorme.
Espero que las cabronadas esas de los regímenes de visitas se soluciones de un modo más honesto y justo para los padres.
No sé qué más decir, seguro que después de comentar me quedan ganas de decirte más cosas, pero ya sabes, con lo primero es con lo que me quedo.
Ahora sí,
Un pedazo de abrazo como la copa de un pino, y felicidades para tu peque.
Vaya. No suelo dejar comentarios en tu blog, aunque te leo, y hoy voy, dejo uno, y se pierde en el ciberespacio.
En fin, sólo te decía que eso, que nunca te dejo comentarios, y hoy que quiero dejarte uno, no sé muy bien qué decir.
Así que, si te vale, te enviaría un abrazo de esos gordos, que van sin palabras, pero que dicen tanto.
Volveré Angel, ahora no puedo, no puedo escribir ... un abrazo muy cariñoso...
Un beso grande para tí y otro para cada uno de tus soles.
Sé que es una putada lo que te ocurre. Pero puedes estar tranquilo: crecen. Y los recuperas. Te lo digo por experiencia.
Un abrazo.
Amigo. Te siento cercano y te entiendo. Sé que no es suficiente. También sé que nada puedo hacer por ayudarte. No puedo ofrecerte nada que arregle tu situación. Sólo mi hombro.
Un fuerte abrazo, Ángel.
Salud y República
Ojalá se cumplan tus deseos. Me parece de justicia que un niño puedo estar con su madre lo mismo que con su padre. En realidad, tendrían que estarlo al 50% (de ofrecer ambos las mismas posibilidades de ocuparse de los hijos)...
Una cosa tengo clara. Los niños saben cuándo se les quiere. Incluso cuánto. No se equivocan jamás; tienen esa sabiduría.
Un abrazo, Ángel
Bien. Yo voy a ser algo más rotunda porque, aunque no tengo hijos, este tema me pone de los nervios muchas veces.
Independientemente de lo que diga un juez, la madre siempre tiene la facultad de hacer ese régimen de visitas más amplio. Como dice Augusta, es cuestión de madurez, respeto mutuo y por respeto por los hijos. De hecho, conozco varios casos en los que, de facto, la custodia es compartida sin mayores problemas.
Me parece indigno (tanto de un lado como de otro) usar a los hijos como arma arrojadiza.
Un abrazo Angel
Querido Ángel:
No sabes hasta que punto me ha conmovido tu entrada.
Resulta que mi marido actual hace veinticinco años que no ve a sus hijos. Sólo le quedaba el recurso de llevarlos ante un tribunal y que hablaran, cosa que debido a su corta edad de entonces no quiso hacerles pasar.
Hoy, mi marido tiene un nieto y no sabe ni la cara que tiene.
Decían los amigos que no se preocupara que cuando fueran mayores... ya son mayores y siguen sin querer saber nada de un padre que se están perdiendo y que es una bellísima persona. (uno de sus hijos también se llama Alejandro)
Es una historia muy larga y muy fea, pero te la quiero referir para que por lo menos sepas que tú puedes tener algún contacto, cosa que otros no han podido.
Saludos y perdona la perorata.
Angel, acabo de leer el post y me encuentro en esa situación en la que tengo un nudo en la garganta y casi cualquier cosa que pueda escribir sonará como una tontería, así que solo me queda buscar eso tan poco masculino de la empatía, (que también tenemos, a pesar del mito falso) ...pensar en lo que sentiría de caminar en tus zapatos y enviarte toda la energía y el apoyo que pueda, aunque suene vacío. Mucho ánimo y salud para seguir luchando...Desearía darte un fuerte abrazo.
En otro orden de cosas, ayer, antes de saber de la existencia de este post decidí dedicarte mi última entrada, mucho más frívola que ésta. Otro abrazo.
En primer lugar quiero decirte que es la mejor Entrada que jamás hayas hecho, y seguramente la que más emociones te habrán acompañado mientras la hacías. El título de tu Blog con ella está más que justificado.
Ayer no me sentía con ánimos para comentar, pero leer esta desgarradora carta a tu Solete Alberto, me ha recordado haber vivido indirectamente, eso sí, pero de manera muy honda, una situación muy muy similar a la tuya. Durante unos meses un compi compartió conmigo(en el centro no lo supieron hasta más tarde)el dolor, la rabia de verse privado de un día para otro de sus dos hijitos, de 3 años el mayor y pocos meses el otro, compartímos lágrimas durante las horas libres, ante un café, en las vigilancias de patios, por mail, por teléfono... Le costó mucho, muchísimo, pero te puedo asegurar que ahora que tres años han pasado está más feliz, sigue viendo a sus hijos con el mismo régimen que tú, y se adoran.. Ha rehecho su vida y ahora le ha nacido una niña... Pero eso sí, nadie le devolverá los años perdidos, los momentos puntuales e importantes de la vida de sus niños... Por eso , por haberlo visto sufrir, por recibir sus confidencias, todo y ser mujer me pongo en su piel, en tu piel Angel, y comprendo como te sientes, pero no te quepa ninguna duda, este amor que sientes hacia ellos y que no puedes demostrar más que en contadísimas ocasiones es tan fuerte e intenso que tanto Alejandro como Alberto lo entienden ya su manera y más según vayan creciendo, y te lo devolverán multiplicado,lo que se siembra se recoge siempre tarde o temprano, y la perspectiva de esta cosecha ha de ser el mejor bálsamo para lo que estás viviendo ahora...
El hacernos partícipe de esta situación estoy segura tambien que te sirve de desahogo y de terapia, sín tú pretenderlo, ver que tienes aquí unos Amigos incondicionales y unos hombros donde apoyarte...
Perdona este comentario tan largo, y me he quedado corta en relación con todo lo que te quería decir...
Un abrazo muy cariñoso Angel, y unos dulces besos para tus adorables Soletes .
PD: Te lo dijó Manuel "Sé que es una putada lo que te ocurre. Pero puedes estar tranquilo: crecen. Y los recuperas. Te lo digo por experiencia."
Te lo dijó María:" Es una historia muy larga y muy fea, pero te la quiero referir para que por lo menos sepas que tú puedes tener algún contacto, cosa que otros no han podido."
Son dos mensajes de esperanza, junto a todas las maravillosas palabras que te han escrito TODOS LOS AMIGOS QUE ME PRECEDEN.
El logo de ACIPAMA ya está en la Jaima.
Amigo Angel
Hay muchos jueces injustos y en este caso muchos más. Siento que este pasando por esa situación porque los años que se pasan no se recuperan, y los mejores son cuando los hijos son pequeños.
Yo me siento afortunado porque los he visto crecer toda la vida y solo te puedo ofrecer mi solidaridad y desear que no estés es manos de un juez o una jueza injusta.
Un abrazo solidario.
Salud, República y Socialismo
Antes de nada daros las gracias a todos.
Me lo pensé más de dos veces si escribir o no esta entrada. La veía como una forma obscena de desnudarse ante los demás, pero al mismo tiempo pensaba que no hablaba de una situación extraña o fuera de lo "normal". Al final esto es lo que pesó más. Uno mira un poco a su alrededor y ve situaciones muy similares. Alguno de vosotros incluso también os habéis desnudado (en mayor o menor medida) ante los demás. No se si por empatía o por el deseo de soltar algo que llevabais dentro, sea por lo que sea se agradece esa sinceridad.
Mi intención es intentar responderos uno a uno como suelo hacer habitualmente, pero esta vez se me ha juntado el "trabajo" y no quiero daros una respuesta a vuestros comentarios deprisa y corriendo y por cubrir el expediente. Son comentarios con mucho fondo y se merecen que se les responda en condiciones.
Solo agradeceros una vez más vuestra sinceridad, vuestros ánimos y vuestros comentarios, que en verdad es lo que hace mejorar (y mucho) esta bitácora y me aportan un montón de cosas. Intentaré no ponerme por una temporada en plan "tremendo" y me dedicaré más al papel de bufón, que es más agradable y uno disfruta mucho con ello.
Un fuerte abrazo para todos.
Ya sabes lo que pienso de esas cabronadas, además ya lo han comentado -y muy bien por cierto- por aquí arriba, así que sólo me queda Serrateando dejarte dos ánimos grandotes en forma de canciones.
Para ti y para esos locos bajitos.
Desencanto. La lógica nos lleva a pensar que la situación más normal en la actualidad sería la custodia compartida, pero aún se siguen aplicando conceptos algo trasnochados como la idea de que la madre es la que está siempre en casa con los hijos. La mujer (madre) de ahora nada tiene que ver afortunadamente con la de hace 20 o 30 años.
Un saludo.
Augusta. Prometo que en una temporada dejaremos lo de las lágrimas. Ya verás el próximo domingo en eso de la terapia del señor Almazán. Si nos deja participar, claro. Que últimamente se la hacemos volar por los aires y va a ser él quien necesite de terapia.
Aciertas de lleno en que cada caso es diferente. Ese es uno de los problemas. Lo que hay de ley al respecto (que es poca y confusa) no tiene en cuenta que cada persona o cada pareja es un mundo y no se puede aplicar sin tener en cuenta los matices que puedan diferenciar una situación de otra. La ley debería ser más adaptable y no tan rígida.
Lo de las putadas a los niños es cierto. A veces por nuestro egoísmo nos olvidamos de ellos y son la parte más importante y la más desprotegida en estas situaciones.
Veo que vas pillando el "conceto". Lo primero es lo que vale.
Un abrazo muy fuerte.
Brujaroja. Ya sabes como es el "ciberdespacio". Gracias por el abrazo y gracias por la entrada de tu bitácora,
El daño que hacen las series B en la tele. La madre de la noticia que citas es un claro ejemplo de ese egoísmo del que hablaba antes. Por lo que he leído de ese caso la administración ha actuado de manera bastante diligente y correcta, pero esa madre secuestrando a su propia hija y esa manera de enfrentarse a todo y a todos dice mucho de la poca capacidad de ese "adulto" para cuidar de un niño.
Un abrazo.
Maripuchi. Gracias. Ya les doy los besos a los canijos. Han salido tan mimosones que prefieren un beso y un achuchón a una chuche.
Un beso.
Ortiz. Es cierto eso de recuperarlos, pero como dice Antonio, lo malo es todo el tiempo que pierdes de estar con ellos. Eso es irrecuperable. No es que yo les sienta como perdidos, pero es cierto que en estas situaciones a veces se nota un distanciamiento de los críos hacia los padres y cada vez que uno está con ellos es como un empezar desde cero.
Un abrazo.
Almazán. En estas situaciones lo máximo que puede recibir uno de los demás es apoyo y ánimo. Y sobre todo sentirse comprendido, eso es muy importante. Más no se puede pedir. Y no es poco.
Un abrazo.
Mega. La cuestión no es al 50% como si se tratara de un bien material. Lo bueno es saber llegar a un acuerdo que permita flexibilidad, las situaciones laborales y personales de cada uno se tendrían que tener en cuenta a la hora de "negociar" una custodia. Y sobre todo que uno de los dos progenitores no quede al margen a la hora de tomar decisiones sobre el niño. Algunos ni siquiera pueden elegir a que colegio quieren que vayan sus hijos. Si no puedes decidir sobre algo tan importante como es la educación de tu hijo, apaga y vámonos.
Sabiduría o intuición, no se cual sería la palabra, pero tienes razón al decir que saben cuando se les quiere.
Un abrazo.
Freia. Lo que dices es muy importante. Enlaza con lo que comento a Mega sobre la flexibilidad. Agarrarse a un régimen de visitas que fija un juez es complicado. No se suelen tener en cuenta los horarios laborales de los padres. A veces se da la situación de que un niño deba de estar una tarde con su padre cuando este está trabajando. Eso me ha pasado bastantes veces a mí. Es una situación complicada, no puedes decir que ese día no puedes recoger al nene. Eso se puede volver contra uno, el juez puede decir que no se tiene interés por estar con el crío y los días que tengas asignados pueden verse seriamente recortados. Así que uno tiene que buscarse la vida para conseguir que los pocos días que tienes a tus hijos coincidan con los días que uno tenga de descanso.
Ahí es donde debería entrar la madurez como bien dices tú, pero tristemente en muchos casos los críos son utilizados como arma contra el otro para procurar un beneficio personal. Hay que tener en cuenta que tener la custodia de un niño también significa tener una pensión alimenticia y quedarse con el domicilio donde resida el crío, aunque uno no sea el propietario. Es triste mezclar los sentimientos con lo puramente económico, pero muchos de los problemas a la hora de asignar custodias vienen por ahí.
Un abrazo.
María. La historia que nos cuentas es bastante dura. Es una canallada que después de veinticinco años un padre no pueda ver a sus hijos. Con tanto tiempo transcurrido ¿qué pensarán esos hijos de su padre? ¿Qué le habrán contado de él? Joer chipionera, me has dejado algo tocado con lo que escribes. Me hace sentir en parte afortunado y con una necesidad imperiosa de aprovechar cada minuto con mis hijos por lo que pueda pasar.
Un abrazo.
Fritus. Ya ves Daniel, estos son esos cocodrilos que aguardan en la charca de las carreras de obstáculos. Tu sigue con tu maratón y no desfallezcas.
Me doy por abrazado. Ya vi esa entrada, gracias. La frivolidad, como tu lo llamas, es importante para airearse un poco y que la casa no huela demasiado a cerrado.
Disfruta a tope de la Tanit.
Un abrazo.
Selma. Si, el título del blog está muy claro.
Por supuesto que los niños no son tontos, aunque a veces se intente manipularlos. Lo del síndrome de alienación parental es algo más que una teoría psicológica. Ellos saben de sobra de las situaciones y devuelven con creces el amor que se les da.
La esperanza nunca se pierde, lo peor en estas situaciones es rendirse y bajar los brazos. Hay que ser muy peleón y dar mucha guerra aunque a veces a uno le parezca que no se puede hacer más.
Un fuerte abrazo.
Antonio. Más que jueces injustos yo diría que hay una ley injusta y poco clara. Que en caso de separación o divorcio la guardia y custodia de los hijos pase automáticamente a la madre es algo que no tiene sentido. Por ley debería de ser obligatoria la custodia compartida. Luego ya cada caso se estudiaría y se vería la mejor manera de aplicar esa custodia. No se pueden tratar todas las situaciones por igual, ese es el gran error.
Estoy de acuerdo contigo, estos años de los críos son los mejores. Y eso ya no se recupera.
Un abrazo.
Alucinao. Ya hemos hablado en alguna ocasión de esto y se lo que piensas. Tenerte que "aguantar" en directo es la ventaja que tienes con los que te preceden. Además sabes que el origen de esta bitácora se debe un poco a esta situación y al empujón que me diste.
Gracias por las canciones. ¿Y sabes lo que te digo? Que sigan jodiendo con la pelota.
Un abrazo.
.
Perder estes primeiros anos da vida de um filho deve ser terrível. Não quero imaginar. Da mesma forma que existem juízes pouco sensíveis e leis mal construídas, penso que um ser humano para que seja um bom pai ou uma boa mãe deve ele mesmo pensar no bem estar da criança. Esse bem estar deve ser garantido a todos os níveis, incluíndo a convivência que a criança deve ter com o pai, pois contibui para a sua felicidade.
É obrigação de quem se sente maduro para trazer ao mundo um ser humano inocente.
A ligação entre o casal pode acabar, mas as crianças são de ambos, logo, a felicidade tem que ser procurada por ambos.
Beijinho e boa sorte.
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