Desde el califato de Nueva Era, a pesar de su envidiable juventud, Jose el Cordobé nos cuenta su "historia" pasada. La política, como saben, está en todas partes y aunque no queramos convivimos con ella.
A mi me empezó a interesar cuando la empecé a estudiar allá en cuarto de la
ESO, con el gobierno de Aznar en las últimas y 6 años por delante con Zapatero.
Del gobierno de González, e incluso de Aznar, solo recuerdo lo que mis padres y vecinos decían. Crecí oyendo como Felipe González, persona "non grata" para mi padre, en su gran ilusión por levantar España se llevó por delante el trabajo de muchos españoles Según decía mi padre levantó el país a costa del obrero, jodiendo a las pequeñas y medianas empresas. Por aquel entonces mi padre tenia un negocio propio, un bar que, aunque no daba para mucho, era suficiente para salir adelante a pesar de la situación por la que pasaba mi barrio. No es que fuera de los peores pero había algo de delincuencia, si a cuatro pelagatos de mediana edad que todo el mundo conocía y que todo el mundo sabía donde vivían y que se dedicaban a choricear mediocremente, se le puede llamar delincuencia. Eso y el cartón del bar, como mi padre llamaba a la larga lista de morosos. Esos de
"fíame",
"mañana te lo pago",
"apúntame ahí". Era con lo que convivamos cada día. Lo que si es verdad que este problema de todos los negocios similares ningún gobierno lo puede erradicar. A pesar de eso el negocio iba bien. Iba bien hasta que llegó el señor González con sus impuestos. Como el impuesto sobre el valor añadido, por ejemplo, entre muchos otros. Lo que obligó a mi padre a cerrar el bar y buscar trabajo de cocinero en los restaurantes.
Se ve que González no lo hizo demasiado mal para la derecha, pues al llegar Aznar a la Moncloa no tocó casi ninguna ley del gobierno "socialista" anterior y cambió aquellas que aún no se habian derechizado lo suficiente. El gobierno de Aznar me pilló en primaria, en un barrio donde la delincuencia ya se había erradicado, bien porque los cuatro pelagatos se estaban pudriendo en la cárcel o bien porque se habían hecho demasiado viejos como para seguir en el negocio de patéticos "gangsters". El caso es que yo crecí en un barrio obrero donde todos los vecinos se metían con Aznar y que nosotros imitábamos en el colegio. En la clase con el crucifijo y el cuadro del Rey y la Reina presidiéndola, que aún hoy en día seguirá ahí ya que no ha cambiado mucho desde entonces.
El cambio de gobierno me pilló en la infernal
ESO, donde pude sobrevivir y llegué casi sano y salvo al cuarto curso, donde la política ya contaba con su propia asignatura que se llamaba historia. Y empecé a definir mis ideas, aunque no eran muy difícil de preveerlas ya que provengo de una familia de izquierdas y de un barrio obrero. Pero a pesar de ello, y al contrario que en otras familias, en la mía no se hablaba de política y no tuve mucha influencia de ella a la hora de definir mis ideas del todo.
Superada ya la
ESO, los dos años siguientes de bachiller afiancé mis ideales y no fue hasta llegar a la universidad y tener Internet cuando realmente me empecé a interesar en la política. Y entonces nació hace ya casi dos años
Nueva Era. Ha sido ahora cuando he pensado realmente lo que quiero ser y lo que quiero estudiar. Durante el curso anterior se me pasó muchas veces por la cabeza dejar esta carrera para irme a Madrid a estudiar ciencias políticas. Esto, que muchos de ustedes pueden pensar que es una locura, yo no lo veía así. Era cambiar un año de aires, vivir una experiencia nueva en Madrid y estudiar algo que realmente me gustaría. Y si ese año saliera mal, pues volver a retomar la carrera de electrónica. Pero no sólo estaba el problema de incomprensión que mis padres iban a tener. También se me ha cruzado por el camino el
plan Bolonia obligándome a quedarme aquí a terminar la carrera, porque si este año hubiera hecho lo que se me pasó por la cabeza y me hubiera salido mal, al año siguiente volvería a una carrera inexistente que tendría que sacarme por mi cuenta o volver a cursarla desde el principio con el nuevo plan. Algo que comprenderán que después de 3 años es inviable.
Y aquí estoy, terminaré esta carrera y luego ya veré lo que hago, si estudiar la de ciencias políticas o trabajar en lo que me salga. Pero de momento he caído como un tonto en las redes de Kirchhoff.